Publicado en Amor

El amor es… una autopista de doble vía

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Autor de la Entrada: Roberto Menicucci
¿Y porqué esto? Porque una pareja la forman dos personas y las dos tienen que dar a la relación: es como un ir y venir. ¿Te has preguntado cuántas veces has ido, sin que vengan hacia ti? ¿Cuánto has dado sin recibir a cambio?
Es cierto que el amor es esto, dar sin esperar, someterse, donarse, pero hasta dónde. Si eres una persona con tu sistema nervioso y emociones en buenas condiciones podrás poner un límite, pero si no es el caso, puedes convertirte en una marioneta de la otra persona. Es cierto que el compartir en pareja es lo mejor, pero puedes llegar a niveles insospechados de entrega que ni siquiera son valorados. Otra realidad es que la justa medida, ¿hasta dónde es? Cada quien lo debe valorar en sí mismo para poder darse o darte una respuesta.
El amor aguanta muchas cosas, pero si llegas a perderte en el otro u otra como ser individual, esa relación está mal.
Por esto el amor es de dos vías: me dan, doy y claro que hay sacrificio, pero hasta dónde lo debe valorar cada individuo en la pareja.
Una relación tiene fundamentos que cada quien los conoce: ¿pasaron de la atracción hacia algo más serio? Allí es donde va a empezar esta autopista de doble vía, pero hasta donde llegará, no se sabe. Si desarrollan el amor sanamente, será muy lejos, pero si alguno no ha madurado hacia una relación de compromiso o de luchar por esa relación es mejor escapar antes de dañarse.
Las relaciones exigen mucho sacrificio y entrega, sin embargo, si están acarreando dependencias de cualquier tipo en el medio es mejor detenerse y ver qué está pasando. Vale también hablar y hablar mucho y ver qué es lo que se desea, pues después pueden llegar hijos o problemas mayores para los dos miembros de la pareja.
¿Cómo vas en tu autopista? Hacia tu propia via sin ver ¿qué le pasa al otro o lo que siente? Piénsalo y toma una decisión en qué carril te vas a montar hacia un solo carro para que vayan y vengan juntos, o sólo estás esperando que te den…lo que te puedas imaginar hasta llenarte y dejar ‘vacío’ al otro.
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¿Está el amor de vacaciones?

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Autor de la entrada: Roberto Menicucci
Un buen día comentaba con un amigo acerca de cómo vivía su vida, me contaba de su divorcio, del vivir solo, de tener una relación de cuatro días a la semana y de no tener apuro en buscarse un “amor fijo”. Me explicó varias razones, entre ellas la postura materialista de muchas personas y la de sí mismo. Sí me dijo, quiero encontrar el amor, ¿pero habrá alguien que quiera comprometerse para estar en una relación sentimental seria conmigo y que además no tenga otros intereses? La respuesta puede ser sí o no.
Me hacía la misma pregunta hablando conmigo mismo y lo mismo con otro amigo diferente. En mi caso particular, como mero aficionado, me vi en una postura totalmente individualista, en el sentido de querer yo “sobrevivir” en la vida laboral, en las preocupaciones diarias y darles solución, en otros temas u ocupaciones más importantes y demás; pero que el “amor” para mí no era prioridad en este momento y es que para la vida amorosa hay que darse tiempo y espacio, ¿lo has pensado así? Pues dejame decirte un rotundo sí, así es. Y un aspecto muy bueno de este momento en que hay asincronía en lo que uno busca y el otro, o que estamos metidos en otras actividades y “rollos”. Me decía este otro amigo: Se tiene que planear a quién quieres en tu vida, cómo lo quieres, cómo va a ser y si en definitiva calzará en tu vida interior, quizás lo más difícil.
En una madrugada de éstas pensando y pensando, le daba la razón a mi segundo amigo, tiene toda la razón. Hay que planearse con quien queremos estar sin llegar a la obsesión o el afán perfeccionista porque no existe, pero sí ir buscando en medio de un horizonte ya trazado para no volver a fracasar o por lo menos llegar a tener una “relación amorosa” de dos.
Por eso puede que digas no encuentro un amor, ¿pero lo has buscado? ¿has logrado la claridad mental para buscar y decidir cómo y cuándo lo quieres? El amor no va a caer del cielo, se tiene que trabajar por él y sí hay algo más importante que decir, ‘ninguna relación es igualitaria’ siempre habrá uno que dará más que el otro y en definitiva puede que sufras, pero habrá amor y lo demás dejará de ser importante. ¡Buena suerte! Planea, escoge, desecha, escoge tu momento indicado, sana tu interior y sobre todo cada cosa a su tiempo, que no llegará ni antes o después que sea el momento indicado.
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¿Es el amor una decisión?

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Fuente de Imagen: Wikimedia Commons

¿El amor entre dos es imposible? ¿Es viable?¿De qué depende el amor?

Sin lugar a dudas esta pregunta nos la hemos hecho todos. Desde el momento que hemos tenido una relación de pareja pensamos esto: es amor o es atracción, pero lo más importante ¿durará? ¿cuánto, en términos de tiempo? ¿Será la persona que he estado esperando desde que me acuerdo?
Esto último es lo que más nos hace llegar al punto de origen de estos escritos: la separación.  Si no lo has pensado hasta hoy, es que nos da muchísimo miedo estar solos, sin pareja, sin esa persona al lado que pinta el mundo diferente, que le da sentido a la vida y quién sabe cuántas cosas más.
Tomando como base la experiencia de la psicóloga chilena Pilar Sordo y sus investigaciones, comentaba en un programa de televisión donde la entrevistaron ( y ‘esto es un parafraseo’, menos las dos palabras mágicas: decidir y decisión), que el  amor es “decisión” y lo mismo a la viceversa. Gran descubrimiento para mí, pero tiene toda la razón. ¿Qué quiso decir? Algo muy importante… que sí, que el amor es un sentimiento muy posible y claro que existe entre dos, pero depende de dos personas que en la relación ‘decidan’ que el amor prevalezca y continúe aún después que dejó de ser sentimiento o emoción. Según explicaba la Licenciada Sorda, el sentimiento o la atracción se extingue en los primeros años de una relación. Entonces, qué hay que hacer para que subsista esa unión que empezó como atracción, como unión libre, como matrimonio: DECIDIR que SOBREVIVA, VIVA, FLOREZCA, DE FRUTOS y DESAPAREZCA o no (esto último lamentablemente, pero es real).  Si no se da esta decisión la separación será inminente y volveremos a estar como al principio. Según la Licenciada, el amor nace, pero sobrevive y permanece por ‘decisión’ y luego el amor renace y empieza el círculo nuevamente. Uno alimenta al otro: si el amor peligra lo nutre la decisión, renace el sentimiento y así sucesivamente. Un dato importante es, que ambos en la pareja decidan que vale la pena luchársela por ese amor y que no tengan diferencias irreconciliables como dicen los americanos como causales de separación.
¿Has pensado cuántas relaciones pasaron de la atracción hacia algo más serio? Si la respuesta es No, no has decidido por una vida en relación de amor y habrá separación.
¿Has pensado en el sentido de estas líneas hasta dónde has querido llegar con esa pareja de turno que te hace sentir mariposas en el estómago? Igual que la anterior.
¿Te has encontrado con ese amor que te hace caminar 10 centimetros arriba del suelo cuando piensas en el ser amado? Si la respuesta es sí, es que quieres pasar al otro punto de la relación que deje de ser mariposas, ensoñación y que pase a ser algo serio llamado amor.
Respondiendo a las preguntas de esta entrada:
¿Es el amor imposible? No, es posible, pero depende de dos, y depende de la decisión que se quiera tener en una relación o hacia donde se quiera llevarla.
¿Es viable? Como en economía simple:  si uno mas uno dice dos, la mitad del camino está realizado.
¿De qué depende el amor? De una atracción física inicial pero vital para el florecimiento de una relación, del querer compartir más allá de lo físico y de estar allí cuando se acabe lo físico y empiece ‘la decisión a alimentar el amor y viceversa’. ¿Te atreves?
Creo que la vida en pareja es muy linda y  si no nos tomamos estos riesgos, echamos pa’lante para donde queremos estar con esa persona amada y nos decidimos a luchar no habrá separación y no sufrirás más. ¿Trato hecho? ¡Hecho!